jueves, 28 de enero de 2010

Este es el día...

Lo noté con el primer atisbo de ojos borrachos de sueño. (Aprieto los párpados)
Flota en el aire, en la suave luz q no se atreve a llenar mi cuarto, ultimo hábitat de una noche de huidas y zapato de cristal.
Lo sé, lo respiro, y en cada bocanada alimento más mi esperanza desnutrida (estiro mis deditos bajo la sabana).
Digo algo sin abrir los labios, pegados con la última frase de la noche anterior. (Mueca mañanera)
Siento mi sangre, barriendo miedos por mi cuerpo y me empujo hacia el borde de la cama. (Este es el día)
¿Por qué no ser feliz ahora? ahora que mis manos me reconocen en el espejo de mi propia existencia.
¿Por qué no ser valiente ahora? ahora que siento que este amanecer demente ha sido cosido a mi medida.
(Terapia de preguntas)
Este es el día y basta. Me enlodo de coraje y rompo los sellos.

martes, 26 de enero de 2010

Ando por las nubes...


Por favor no me condenes por ser como los nimbos que flotan inconstantes sobre tu cabeza. Voy a donde me empuje tu brisa perturbadora…
He vuelto a dejar caer mi frágil adorno de pelo.
Ahora mi larga y vaporosa cabellera me cubre el rostro y no verás las lágrimas que se huyen hacia la tierra, a fertilizar la flor de las clemencias.
Tú, seguirás pensando que soy coqueta con el viento, y yo callaré mientras me desintegro con la lluvia.

miércoles, 20 de enero de 2010

... eso o perder los pies.


Conocía el desenlace de aquella trama.
Sabía cual sería el próximo paso.
Estaba al tanto de todos los efectos que iba a causar su accionar más inmediato.
Pero era imposible sortear sin torpeza su destino.
Cual leve atracción de un imantado porvenir, vino la piedra… la misma piedra.

No había otra, tendría que escoger otro camino.

martes, 19 de enero de 2010

DIALOGO DE EMERGENCIA PARA MOMENTOS CRITICOS

(despedidas, alejamientos voluntarios o involuntarios, discusiones absurdas, días tristes)









- ¿Te he dicho alguna vez que te quiero?
- Nunca.
- Te quiero.
- ¿Hasta donde?
- Hasta siempre, hasta nunca…
- ¿Hasta nunca?
- Bueno, hasta hoy para ser precisos.
- ¿Por qué hasta hoy?
- Porque a partir de mañana comenzaré a adorarte.

lunes, 18 de enero de 2010

SPAM...

Mi PC colapsó el fin de semana. No quiso ni intentarlo... solo renunció, a procesar más mensajes, más avisos de nuevos grupos, nuevas paginas web. Todas gritando, vociferando su solidaridad con los huérfanos del Caribe, los olvidados. Mientras las imágenes de mi caja mágica me muestran a una mujer robusta, desnuda en medio del gentío, gritando su dolor, su pérdida, mientras se enjabona y trata de quitarse la fetidez que se agarra de su piel. Ese olor a muerte que ya es respirado por dias consecutivos, hasta ya no sentir nada... no sentir sus piernas ni sus brazos.

Cuantos recordarán de los que reciben estos mensajes, cuando se reconstruya sobre los muertos, cuando la fetidez desaparezca, cuando sea solo la pobreza perpetua la noticia del dia en este pais?

Mi PC colapsa, pero eso no importa, cuando hay gente que se aferra a los harapos de su vida.

viernes, 15 de enero de 2010

Es solo un mal dia...

Finísimas espirales de vapor, danzan en ascenso desde mi pródiga taza de loza blanquísima, conteniendo a duras penas el oscuro elemento que me mantiene atenta a esta pantalla, ventana de luz.
Pestañeo varias veces, para recordarme que estoy viva y que no soy sólo un montón de huesos y ligamentos, sentada sobre mi miseria humana. Dejo caer con pereza mis dedos sobre este caos de caracteres de cuadratura plástica, para modelar las palabras que preciso, voces mudas que pintarán sobre este lienzo blanco, el rostro de absoluta incomprensión sobre lo que sucede en mi interior.
Escribo, escribo sin dirección ni sentido lógico. Dejo que las palabras emerjan como barcos fantasmas de mi mente. Les permito fluir libres hasta donde quiero, y luego las hundo sin piedad en el olvido. Me pregunto porque hago esta sandez, y me contesto que ni idea de lo que me ocurre hoy. He decidido emancipar mis pensamientos, mucho tiempo prisioneros del miedo imbatible a ser sorprendidos a la luz pública de los críticos más astringentes.
Algo me dice que pierdo el tiempo hablando conmigo misma, pena de muerte a toda reflexión que invento diabólicamente en cada párrafo escrito. Falsas retóricas que consuelan maternalmente mis propios errores. Lamiendo mis magulladuras con edulcorada compasión, cuando convendría estampar mi rostro sobre una pared de realidades concluyentes e inexcusables, espinas engendradas de la semilla de mi insensatez.
En estos momentos de total irracionalidad (¿o racionalidad?), es cuando realmente me invade la nostalgia de la palabra amiga que te zarandea sin maltratarte. Esa que te sacude la modorra en la que una cae, intoxicada con irrisibles utopías, fabricadas con migajas de volátil e intensa placidez. Esa, que te indica la senda de consecuencias que dejas atrás, casi inexistente desde nuestra percepción nublada de deseos y quimeras.
¿Pero qué hago, sino quejarme? ¿Culpar a otros de no advertirme, de las bajadas abruptas, escondidas en atajos a una defectuosa copia de felicidad? He dejado salir mis demonios, me aferro a mi taza de café y bebo las últimas lágrimas del mes. Ya soy libre.