
Conocía el desenlace de aquella trama.
Sabía cual sería el próximo paso.
Estaba al tanto de todos los efectos que iba a causar su accionar más inmediato.
Pero era imposible sortear sin torpeza su destino.
Cual leve atracción de un imantado porvenir, vino la piedra… la misma piedra.
No había otra, tendría que escoger otro camino.
No había otra, tendría que escoger otro camino.

Me han encantado tus escritos, además de estar bien expresados son ricos en matices...realmente me sorprendieron gratamente.
ResponderEliminar!!!felicidades cielo!!!
Richi